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bambino, el blog de Fernando Tomás.

Miedo me da China

Miedo me da China Desde que China dejó de ser para el resto del mundo un exportador de curiosos restaurantes y un productor de chismes para el Todo a 100 y se convirtió en la mayor fábrica del mundo de todo tipo de artículos con buena relación calidad precio, muchos sectores productivos le tienen miedo. Miedo a perder el negocio, a quedarse en el paro.

Personalmente hay algo que me da mucho, mucho miedo. La entrada de China en la lógica capitalista.

China se está metiendo de lleno en el terreno del consumo, proveniente de muchos años de comunismo. Muchos años de comunismo radical que han antepuesto el bienestar de
"el pueblo" al bienestar de la persona. El respeto a los derechos humanos ha campado por su ausencia durante muchos, muchos años, con ejemplos de todos sabidos como el opresivo control de la natalidad, la pena de muerte sumaria (con el cobro de la bala a la familia del ejecutado), la represión militar de las rebeliones de estudiantes, el arramblar con ciudades enteras para construir grandes presas, el que las atletas se queden embarazadas para aprovechar el exceso de hormonas en la olimpiada, abortando justo después...

Hay quien ve en actividades como las próximas olimpiadas, el lujo de Shanghai o el amplio despliegue de telefonía móvil en el pais una gran oportunidad y espera que esto mueva a China a hacerse capitalista, viendo esto como una gran esperanza.

Otros, las empresas de valor añadido, veasé ingenierías, consultoras, los que tienen la experiencia y el conocimiento para diseñar y dirigir la creacion de infraestructuras, así como los proveedores de maquinaria, herramienta especializada y materiales especiales, están viendo en las ansias de desarrollo de China un enorme mercado y una gran oportunidad de negocio.

Yo opino que generaciones enteras "educadas" fuera de la aplicación de los derechos humanos, (si estos no interesaban al partido)y con gran carencia de referentes éticos es muy difícil que puedan asimilar como vivir en la sociedad capitalista sin crear grandes problemas sociales.

El ejemplo de Rusia está allí. Su llegada al capitalismo y el avance de las reformas económicas mucho mas rápido que las políticas ha llevado a una aplicación de las leyes de mercado sin freno, que ha supuesto un aumento de las mafias, la reaparición de tensiones nacionalistas y religiosas latentes, la creación de unas clases privilegidas totalmente insolidarias y en contra de la creación de clases medias, una clase política a la que no le tiembla la mano a la hora de dar ordenes que puedan costar miles de vidas, etc.
Resultado: una sociedad desestructurada, pobre, donde la mano dura del partido ha sido sustituida por la aplicación exhaustiva, sin escrúpulos sociales del mercado.

China puede llevar el mismo camino, o al menos su entrada sin escrúpulos en negocios como el petrolero (vease el caso de Darfur (PDF) así lo indican.

Deseo para China lo mejor, y no creo que el modelo de pais que tienen ahora lo sea. Pero no se como puede hacerse un cambio de modelo político y económico tan radical sin provocar una tremenda convulsión en un pais que es, no olvidemos, la quinta parte de la humanidad. Egoistamente también lo deseo pues la repercusión que tendría a escala mundial es clara.

Espero que su cultura ancestral los dote de referentes éticos suficientes para frenar la aplicación radical de los principios de mercado por encima de los de derechos humanos, porque no creo que les de tiempo a hacer la reforma política antes de que cambien las reglas económicas.

Porque si no, miedo me da China.

Mucho miedo.

Espero equivocarme en el análisis. Espero que mi visión sea sesgada simplemente. En cualquier caso, me gustaría contar con su opinión al respecto.

1 comentario

cocoliso -

Ese es, precisamente, el problema de China, como el de tantas otras dictaduras (el Chile de Pinochet, la España de Franco): que, como no tienen ninguna legitimidad política, tienen que hacer que la economía funcione para que el pueblo no se revuelva y les tumbe el chiringuito. Ya hace como quince años o más que empezaron, con la reforma agraria.

El problema es que China no es un paisín como España o Chile, sino una megapotencia...

Chulo, el nuevo diseño. Abrazos.