Sólo los peces muertos siguen la corriente del río.
El montaje final quedó espectacular. La obra, en su día, en el CPS de la Universidad de Zaragoza , quedó apoteósica.
En unos pocos segundos, el espectador se dará cuenta de dónde está el mensaje, y dónde lo superfluo. O eso creerá.
(¿Una alegoría sobre la crítica, sobre la sobrecarga de información, sobre el espectador pasivo, sobre los profetas?)
Una producción de Contracultura.
(Ficha completa del vídeo.)
(Si, estoy orgulloso de haber participado en esta obra, ¿se me nota?).

.

) 
















