¡Ya tengo mi pase de temporada para la EXPO 2008!


La verdad es que casi tres años de blog dan para que haya comentado muchas cosas de mi vida. A poco que buceéis podréis saber que estuve en Holanda, que me gusta conducir, que trabajo en telecomunicaciones, que canté en un grupo en mi época de universitario, que fumé y lo dejé, que me casé con Carmen y tenemos una niña preciosa, casi no se que poner.
Pero aceptando el desafío de Fernando , y eso que no soy amigo de memes, voy a intentarlo.
1) Me encantan los espacios abiertos y sobre todo, el mar. Me he bañado en el Mediterráneo, en el Cantábrico, en el Atlántico, en el Mar del Norte (en ambas orillas), en el Pacífico y en el Caribe (y en el Danubio, que aunque es río, es gordo). Así pues prefiero el llano a la montaña, y de entre todos los mares, prefiero la quietud y la tranquilidad del Mediterráneo al mar bravo.
2) Intenté aprender a tocar el piano. Nunca fui un gran intérprete, porque soy nervioso, y sólo toco a gusto solo (Imaginaos que desastre era en los exámenes). Y no soy lo suficientemente constante para ensayar lo que haría falta. (Ahora me emociono viendo las manicas de mi hija en el teclado, por cierto)
Pero lo que aprendí me permite valorar más la música. Me encanta buscar lo bello de cada obra, sea lo que sea, desentrañar ritmos y melodías, tararear los bajos de las canciones, las segundas voces. Me ayudó para cantar en AWGN? (pincha para oir "Vacaciones en Beirut") y también en la Coral Zaragoza. Escucho casi cualquier tipo de música, y sobre todo las que me hacen esforzarme. Valoro sobre todo la complejidad que pasa desapercibida. En Mozart, en los Beatles, en las chacareras argentinas, en los Chemical Brothers, en U2, en las marimbas de Chiapas.
Pero sobre todo me encanta Raphael . Me parece un interprete honesto, alguien que lo da todo en el escenario, y que escoge para ello las canciones mas bellas. (Recomiendo "Como yo te amo", una de las mayores joyas de la expresión en castellano). Sólo me parece comparable a él en el escenario Bruce Springsteen.
3) Nací herniado (hernia inguinal). Durante los primeros meses de mi vida no me podían dejar gatear ni moverme. Supongo que debido a eso mi coordinación no es la que debiera haber sido. Con las piernas los deportes se me daban mal. Cuando hacían pies para elegir equipos siempre me quedaba para el final, nadie me elegía, y acababa siempre en "bueno, tu te quedas con Tomás". Aún así, he intentado hacer deporte, y he hecho judo, he jugado al tenis, al voleybol, al baloncesto y al rugby.
4) Me gusta mucho viajar. Pero no necesariamente a sitios nuevos, me encanta volver a esos sitios en los que sólo al bajarte del coche, del tren, del avión, ya sientes ganas de inspirar profundamente y pensar "estoy en casa". Me pasa en Amsterdam. Me pasa en México. Me pasa en Londres. Podría pasarme en Berlín, o en Viena. ¡Tengo que volver para comprobarlo! Sigo buscando casas, allá donde voy.
Eso si, en los aviones lo paso fatal, el día que voy a volar es como si no existiera, aunque tampoco me dan ataques de nervios. Simplemente, no estoy. El tren me parece fabuloso, puedo pegarme horas contemplativas viendo pasar el paisaje. Y en cuanto a la conducción, no me gusta la velocidad. Prefiero las carreteras de montaña, poca velocidad y curvas muy cerradas. El barco no lo he probado (aún).
5) Soy tímido. Tremendamente. Los que hayáis coincidido conmigo despúes de conocerme por el blog, podréis corroborarlo. Me cuesta mucho soltarme a hablar. Aun así escribo. Y trabajo con labor comercial. Y hago presentaciones. Y hago vida social. Y no se me da mal. Supongo que además de tímido soy tenaz (iba a poner cabezudo, pero no, mejor tenaz porque lo considero una virtud). Y al final, tengo recompensa.
Y por último, me encanta hacer cosas nuevas, comer cosas nuevas, ver cosas nuevas, probar cosas nuevas... ¿por qué sino me habría lanzado a rellenar este artículo?
Bueno, pues ya me conocéis un poco mas.
Si alguien se anima, que haga lo propio en su blog. Yo se lo propongo a Roberto , a Santi , a Marisancho , a LaMima y a Javier , seguimos por Zaragoza y alrededores.
Quedar con familiares y amigos.
Tomar el sol.
Pasear.
Tomar unas cervezas compartiendo pinchos y croquetas.
Charrar un rato.
Comer como si fuéramos leñadores.
Contar batallitas.
Acompañar a nuestra hija a pisar la nieve por primera vez.
Hacer muchas fotos.
Subir el Sumus Portus.
Cruzar la frontera.
Tomar un café dónde Jorge, sorprenderle con que lo conocemos por su blog y aprovechar para ver los lazos de su árbol de navidad.
Recorrer un gran túnel.
Encender dos estufas y una chimenea para calentar un apartamento.
Observar el fuego.
...
(A veces ser feliz es tan fácil, ¿verdad?)
¿Se han dado cuenta que los niños de otras latitudes dicen
-Tengui, Tengui, Tengui, Falti....
según les van pasando delante el fajo de cromos para cambiar?
Yo, hace 25 años, y en Zaragoza, decía: (había dos opciones)
-Lotén, lotén, lotén, mefal
Aunque también estába aceptado el
-Ten, ten, ten, fal
¿Se seguirá diciendo así en Zaragoza a día de hoy?
¿Cómo se dice allá donde vives?
¿Cómo se decía en tu infancia?
¿Jugamos a eso con los números de la lotería?
Claro, que en ese caso es
-Mefal, mefal, mefal, mefal, mefal.....(mientras rezamos por un lotén, claro).
Un regalico de David hoy en el correo.
La foto está en http://www.flickr.com/photos/78425907@N00/322246283/
Y ha sido tomada en Delhi por una amiga suya que está en la conferencia de Global
Voices representando a chile, Rosario Lizana
http://www.rosariolizana.cl
(Vamos, que no es uno de los fotomontajes egóricos que hago de vez en cuando
)
Con todo el batiburrillo de estos días he leído algo que me ha hecho pensar. Lo que pasa es que no recuerdo dónde. Lo siento, porque lo enlazqaría.
Alguien (un político chileno), decía:
- Lo queramos o no, los partidarios de Pinochet son centenares de miles, y aunque suene deleznable, debemos contar con ellos para la vida política.
Otro alguien (el blogger, español), se echaba las manos a la cabeza. No se puede permitir que entren en la vida política los que jalean al asesino.
Y alguien apuntaba en comentarios,
- Pero vamos a ver, ¿no estamos nosotros hablando de hacer lo mismo con Batasuna?
(Me dirán que unos que apoyan a un señor que mata a tres mil personas y tortura a treinta mil , y además se benefician de ello, no es lo mismo que unos que apoyan a unos tipos que matan a mil personas, mantienen bajo el miedo a un gran porcentaje de la población y además se benefician de ello. Pues igual no es lo mismo, pero sonar, suena parecido).
¿Entonces? ¿Qué hacemos?
Escuchaba el otro día en la radio de un taxi a un especialista de plagas urbanas.
El periodísta le preguntaba:
El especialista respondió:
Y ahora lo interesante:
Utilícese la anterior conversación como metáfora y trátese de justificar con ella la necesidad del terrorismo, de la pobreza, del racismo, de cualquier otra cosa que a priori parece indeseable, pero que contribuye a crear efectos tangenciales que hacen que funcione la sociedad actual.
(Recuerden, todo está encadenado, si quito esto, se va esto otro, ¿puedo permitirme vivir sin lo otro, por mucho que me disguste el esto?.)
Todo se puede justificar. ¿A que pone los pelos de punta?.
Esta tarde me he cruzado con Miguel Bosé en Zaragoza, en la calle Torrenueva, en pleno Casco Viejo. Pasába yo andando por delante de Montal a la hora de comer, y me deleitaba imaginando una ocasión especial para volver a disfrutar de una comida allí.
Y de repente nos hemos cruzado por la acera.
Su cara, claro, me resultaba conocida, y eso me ha hecho buscar sus ojos, así que nos hemos cruzado mirándonos diréctamente a los ojos, él sin dejar de hablar por el móvil, yo sin sonreir, como si nos pudieramos paralizar con la mirada, al estilo de los dibujos animados japoneses.
Hemos pasado de largo y he sentido un escalofrío. Vaya mirada potente.
(Me regocijo en creer que el ha pensado en lo mismo, claro)
Igual se nota cual he disfrutado mas... 
¿Te imaginas?
La de rato que te pegarías dándole al scroll pa verla toda...
Mi chiquitina cumple un año hoy. Un año, cómo pasa el tiempo.
Estoy feliz, no se que decir. Sólo que felicidades, mi niña.
Del montón de fotos que tengo jugando con ella, ésta es la que mas me gusta.
Los favores se hacen o se reciben.
La vida nos va poniendo en situaciones, en lugares, en temporadas, en los que tenemos la posibilidad de hacer favores, o en la que estamos muy necesitados de ellos.
Lo mismo pasa si pensamos en una persona en concreto. Según las coordenadas anteriores, podremos hacerlos, o tendremos que pedirlos.
Por eso no merece la pena llevar una contabilidad ¿Deber favores? ¿Eso qué es?.
Lo importante es estar siempre pronto a ayudar a quien te lo pida. Y pedir ayuda si se necesita. Porque vamos a estar en todos los lados durante la vida, no merece la pena hacer cuentas.
Mucho mas sencillo. Mucho más efectivo.
Pues como Alfonso me pasa la bola del meme motorizado, aunque no me gustan mucho estas cosas de tener que contar las cosas a petición, voy a hablaros de mi coche.
Es un Alfa 156 SportWagon serie especial Sport, Diesel, de 1.9 litros de cilindrada e injección multijet (JTD 16V), con 150 C.V. de potencia. Tiene dos añitos y va para los 40.000 km ya. Es lo que tiene utilizar el coche para trabajar.
Las características de la serie Sport son:
Sobre todo es un coche seguro, que es lo que mas necesitamos usándolo tanto.
Tiene bastante potencia con lo que la seguridad en los adelantamientos es mucha (sale como un tiro).
Además es un coche amplio, el espacio para los pasajeros está bien y el maletero tiene mucha luz de apertura, es fácil meter cosas.
El manos libres bluetooth es muy práctico. Y los mandos al volante del equipo de sonido, también. Por cierto, suena de maravilla.
La dirección tiene un radio de giro grande (el volante da dos vueltas y cuarto, en lugar de las tres habituales), lo que es bueno, porque se tiene mucha sensación de como se mueven las ruedas, y al menor movimiento el coche responde muy rápido, pero complica enormemente los aparcamientos, ya que necesita mucho espacio para girar.
Los asientos son cómodos y sujetan muy bien en las curvas. La climatización es independiente para conductor y acompañante, lo que evita las discusiones hace frío-hace calor...
Y lo mejor de todo: es precioso, y al conducirlo se siente ese no-se-qué que sólo se siente al conducir los coches italianos.

Hace ya unos años, con catorce añitos recien cumplido, jugué en la selección cadete aragonesa de Rugby el campeonato interautonómico en Barcelona.
Uno de los recuerdos imborrables de aquella época sucedió en la final Junior (los de 16 años) en el campo de la Fuixarda, en Monjuïc. Creo que jugaban Cataluña contra Castilla y León .
Allí, el figura del equipo de Castilla y León, un tipo enorme, casi ya no podía andar del tremendo esguince que llevaba en el tobillo. Pero seguía jugando: sin el no ganarían touches ni melés (las reglas aquí ) así que seguía sacrificándose. Voluntáriamente, porque no paraban de decirle que si no podía que lo cambiarían.
Hasta que sus compañeros decidieron que ya bastaba, y, por la fuerza, lo sacaron del campo. Era preferible perder a que se quedara cojo, ya no había nada más que demostrar. Su jugador había puesto todo en juego, y no podían permitir que le pasara nada grave. Decidieron perder.
Recuerdo sus gritos ¡dejadme jugar, podemos ganar! Pocas veces en la vida veré tanta entrega y tanta nobleza junta. Por parte del lesionado y por la de los que le sacaron del campo.
Creo que sólo los legionarios se parecen a los jugadores de rugby en la concepción de lo que un equipo debe ser. Todos para uno y uno para todos. Bueno, y los mosqueteros, claro, pero eso no deja de ser una novela.
Por eso considero que el rugby es el verdadero deporte de equipo, donde nada puedes solo. El resto son sólo sucedáneos.
También creo que la experiencia de haber jugado me ha dejado marca en mi manera de actuar.
Por eso no me ha sorprendido nada esta noticia : su selección le necesita, y él quiere jugar. ¿No iba a sacrificarse por ello?.
Pues si, tengo bruxismo .
(no, no soy un bruxo
)
Aprieto los dientes cuando duermo, y estaba teniendo demasiado desgaste...
Así que, desde hace unos días, duermo con una férula de descarga (lo de la foto).
Me recuerda a mis tiempos de jugador de rugby, pero la verdad es que es un rollo.
En fin, cosas de la vida moderna.
Resulta que hace 15 días se casaban unos amigos.
Resulta que la niña se quedaba en casa de mis suegros.
Resulta que me ocupé yo de llevarla.
Resulta que mientras sentaba a la niña en su sillita, un coche se me estaciona al lado: quería aparcar en el sitio que yo dejara libre.
Resulta que ese coche bloqueaba todo el carril, dejandome franca la salida.
Resulta que comienzo a salir del aparcamiento.
Resulta que un coche que venía por otro carril, tras sortear el coche parado que esperaba, cambia de pronto de carril, y me golpea mientras salgo.
Resulta que pierdo los nervios de verme sólo con la niña en este trance, y todo pasa rápido, nos tomamos los nombres y las matrículas, y salgo pitando de allí. Convencido de que el señor asume su culpabilidad, él cambió de carril y me embistió.
Resulta que me fuí muy rápido, y no busqué testigos. Sólo recuerdo que el coche que quería aparcar es un Mazda X5 descapotable rojo.
Resulta que doy la notificación al seguro.
Resulta que recibo carta del seguro donde me dicen que el señor en cuestión no sólo no asume su culpabilidad, sino que dice que la culpa es mía, que tenía que haberle cedido el paso. ¿cederle el paso? Si tenía todo el carril para mi, porque, no olvidemos, otro coche que quería aparcar lo tenía bloqueado.
Resulta que me siento injustamente tratado. El señor se aprovecha de mi inexperiencia y de los nervios que tuve en el momento para intentar que yo cargue con todo.
Resulta que tengo ganas de llevarlo a juicio. ¿Que cojones a juicio? Tengo ganas de retarlo a un duelo.
Resulta que se como se llama el señor, que se la matrícula y modelo de su coche, y que, como soy muy observador, se dónde vive. Lo pone en la póliza de su seguro.
Resulta que la injusticia lleva al cabreo, el cabreo a la ira, y la ira es el camino al lado oscuro.
Resulta que...
(Sigo buscando el dichoso Mazda Rojo por el barrio para presentarlo como testigo, no se saldrá con la suya el muy bellaco, pardiez. Ojalá no lo haga, no se salga con la suya, no vaya a ser que acabe sucediendo alguna justicia poética).
Tengo suerte, estoy en la ciudad adecuada y en la empresa adecuada para participar en unos proyectos tremendamente interesantes para mi profesión.
Pero a veces, requiere mucha dedicación, y no me queda tiempo ni para bloguear.
Tengo muchos temas en la cartera, así que, en cuanto tenga un respiro, preparaos.