Así, con esta frase puedo resumir el domingo.
Niebla en Zaragoza, sol espléndido en el Belchite viejo.
Un montón de gente con buen humor, con ganas de estar a gusto.
Tanto, que te enseñan lo mejor de su arte, o te abren sus casas, o te invitan a comer, o te hacen partícipe de sus vidas unas horas.
Como si te conocieran de toda la vida.
Felicidad, ya de vuelta en casa.
Gracias a todos por organizar la quedada . Pero sobre todo por ser como sois.
Hay esperanza (mucha) para esta tierra. (Aunque los políticos no aprueben el estatuto bueno
)