Los favores se hacen o se reciben.
La vida nos va poniendo en situaciones, en lugares, en temporadas, en los que tenemos la posibilidad de hacer favores, o en la que estamos muy necesitados de ellos.
Lo mismo pasa si pensamos en una persona en concreto. Según las coordenadas anteriores, podremos hacerlos, o tendremos que pedirlos.
Por eso no merece la pena llevar una contabilidad ¿Deber favores? ¿Eso qué es?.
Lo importante es estar siempre pronto a ayudar a quien te lo pida. Y pedir ayuda si se necesita. Porque vamos a estar en todos los lados durante la vida, no merece la pena hacer cuentas.
Mucho mas sencillo. Mucho más efectivo.