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bambino, el blog de Fernando Tomás.

Correr por correr (pero no sólo por eso).

Correr por correr (pero no sólo por eso).

Llevo una temporada corriendo. No es una metáfora. Corriendo. Haciendo carrera de resistencia.

¿Por qué? Alguno pensará que me acabo de caer de un guindo, pero lo cierto es que no tenía interiorizado hasta hace bien poco que todo se puede entrenar, que con el entrenamiento mejoran las habilidades físicas, y que con un poco de esfuerzo y un mucho de constancia, se puede conseguir casi cualquier cosa.

Siendo un niño que nació con hernia y pasó sus primeros años con su movilidad supercontrolada, mi habilidad en los deportes nunca fué grande. Y cuando pude hacer deporte elegí el camino de probar uno tras otro intentando descubrir qué se me daba mejor, en lugar de elegir uno y entrenar con constancia.

Así he hecho judo, tenis, voleibol, rugby, baloncesto... lo que por un lado estuvo muy bien porque me llevó a aprender mucho: cada deporte aporta valores diferentes, e incluso formas distintas de entender la vida, la competición, la organización de un equipo, el liderazgo...

Pero por otro lado aumentó mi inseguridad y perjudicó a mi autoestima: en ninguno puse empeño suficiente en mejorar. En cuanto se ponía difícil, marchaba a otra cosa, lo que, como instinto de supervivencia está bien, pero como mentalidad ante la vida, tampoco me acababa de gustar.

Y es ahora, ya con unos años encima, cuando al comenzar a hacer deporte no ya por jugar, no ya por competir, sino sólamente por mejorar el estado físico general, veo como la constancia yendo al gimnasio me hace mejorar, aumento la resistencia, aumento la potencia, aumento la velocidad... en casi dos años, el cambio ha sido muy importante.

Tanto que me ha cambiado hasta la mentalidad. Y hoy me apetece hacer el intento de entrenar a largo plazo: me he propuesto correr la maratón antes de cumplir los cuarenta. (Si, el margen es muy holgado, pero ahora con mis hijos tan pequeños no veo serio el ponerme a buscar tiempo para una preparación intensiva, y en los tres últimos meses antes de la carrera es lo que se recomienda, pero espero tenerlo en unos pocos años).

¿Por qué la maratón? Porque es la carrera mas grande. Porque no se puede plantear de un día para otro. Porque está a la vez al alcance de todos y al alcance de muy pocos. Porque me apetece probar(me) que soy capaz de ser tan constante. Porque todos los que han leido La Guía del Autoestopista Galáctico saben que en el 42 se encuentra la respuesta a una gran pregunta. Porque he empezado a correr y me gusta cómo me siento. Porque como los surfistas que se meten al mar a buscar las olas en medio del temporal, o los alpinistas que suben montañas, hay que intentarlo porque el desafío está ahí.

Se que no es un intento fácil y que el cuerpo me tiene que respetar: ya veremos hasta donde llego.

Pero de momento sigo corriendo. Y aprendiendo. Y disfrutando.

4 comentarios

Fernando -

Como sois los montañeros, de verdad... ¡he enlazado al que se supone que dijo la frase esa! jejejejeje

Santi -

¿cómo era la frase; sólo dicen que es imposible los que no lo han intentado? O algo así, seguro que hay cientos de frases parecidas.
Creo que debo replantearme objetivos, los míos son bastante más caros. Y Pauner no se fija en mi.
ps: yo también esperaba que enlazases a un montañero de verdad, y no al "matao" de Lionel

D.D. -

Cachis,
Pensaba que donde pones "los alpinistas que suben montañas" ibas a enlazar con la página de mis expediciones.
Qué desilusión.
Un maratón... qué miedo (y no se te ha enfadao la Carmen, eso sí que me ha alucinado)

Vesania.- -

¡¡¡corre, Forrest, correee!!!
jajajajajajja

que es bromaaaa, que me ha encantado tu post de hoy bicho, está genial.
Un besazo enorme. Te quiero.