Esta mañana me he quejado de que me dolía la mano de los puñetazos de rabia que le di al volante el otro día con lo de la multa.
Luego, en el café, y a santo de otras historias, he mencionado que me hice un esguince de tobillo jugando a baloncesto para descargar el enfado que tenía conmigo mismo por haber tenido miedo y haberme salido de un examen en los tiempos de la universidad.
Entonces, una compañera me ha dicho:
-Así que cada vez que tienes un cabreo gordo te autolesionas, ¿no?
Me he quedado un poco sorprendido por el análisis, y sólo he acertado a responder
-No, este, bueno, la experiencia dice que si, va a ser que tienes razón.
Llevo un rato pensándolo, y la verdad es que no es cuando me llevo un gran disgusto, porque mas disgustos he tenido. Me autolesiono cuando me enfado conmigo mismo.
Una vez descubierto el tema, a ver si aprendo a controlarlo: uf, ¡cómo me duele la mano al escribir esto!