Otros años había protestado por la falta de previsión que derivaba en acumulación de montones de basura (separada, pero basura) junto a los contenedores, que irremediablemente acababa en el vertedero común, al primar la higiene a la recogida selectiva. Como usuario separador me sentía defraudado. Sentía que los servicios públicos no hacían su parte, además de perder la campaña dónde más cristal y cartón genera el usuario doméstico.
Este año no ha sido así. Tanto el 24 como el 5 de Enero (vísperas de la avalancha de cartón) pude ver camiones recogiendo, y dejando los contenedores preparados.
Como lo cortés no quita lo valiente, y cuando hay que criticar, siempre critico, vaya aquí también mi enhorabuena por un trabajo bien hecho.